Mayra Fernández, actriz y dramaturga con una carrera de prestigio

El jurado del premio a la producción escénica "Jovellanos" dio hace unas semanas una alegría al grupo "La Tejedora de Sueños" y al dramaturgo Néstor Villazón. Su propuesta para montar la obra "Como ceniza blanca sobre una hoguera", con la que el escritor gijonés obtuvo ya el "Asturias Joven" de textos teatrales, ha resultado ganadora de la duodécima convocatoria de este galardón. Está previsto que se estrene el 30 de septiembre en el teatro Jovellanos, de Gijón.

Una de sus actrices es Mayra Fernández, natural de Posada de Llanera. Actriz y dramaturga con una trayectoria en las tablas asturianas de prestigio. Con motivo del citado premio habló con LLANERADIARIO.ES no sólo para referirse al premio sino a su dilatada carrera.

 

-¿Satisfecha con el premio “Jovellanos” de este año?

¡Muy satisfecha! Un premio así nos da la posibilidad de poner en pie el espectáculo tal y como está concebido desde la dirección. Además, estamos a punto de cumplir diez años como compañía y este reconocimiento es la guinda del pastel.

-Han dicho que es una apuesta arriesgada del dramaturgo Néstor Villazón.

“Como ceniza blanca sobre una hoguera” es un texto de 19 personajes. Tejer una trama coherente y que se sostenga dramatúrgicamente con tanta gente no es nada fácil; los personajes están magníficamente construidos y la atmósfera histórica se respira en cuanto empiezas a leerlo. Como actores es también un reto importante ya que para esos 19 personajes seremos cuatro actores y dos actrices.

-Se estrena el 30 de septiembre. ¿Cómo van los ensayos?

Tenemos previsto empezar con ellos en el mes de junio y fijar calendario para trabajar los meses de julio, agosto y sobre todo septiembre. Ahora mismo el trabajo se está centrando en adaptar el texto para que el reparto de personajes sea equilibrado. Néstor Villazón y Gemma de Luis, autor y directora del espectáculo respectivamente, se están encargando de esa fase.

-¿Por qué decides ser actriz?

Un buen día tomé la decisión de apuntarme a un taller de teatro. A partir de ahí una corriente de acontecimientos me llevó hasta donde estoy ahora. Tras ese primer taller vino otro y otro, después la Escuela de Arte Dramático, primeros trabajos en compañías profesionales. Cuando me quise dar cuenta me había profesionalizado. Por otro lado, en mi vida personal el teatro está presente también ya que conocí al que hoy es mi marido actuando en un teatro de Valladolid hace ya 17 años. Él es el tercer miembro de la Compañía y además profesor en la Escuela superior de Arte Dramático de Asturias con lo que… aunque quisiera desvincularme no podría.

-¿Cómo compaginas el trabajo de dramaturga y el de actriz?

La labor de dramaturga la ejerzo fundamentalmente en mi propia compañía con lo que no es difícil compaginar una faceta y otra. Incluso te diría que en ocasiones facilita la tarea, al conocer a los actores y actrices para los que escribo, intento crear papeles que les vayan bien y eso siempre ayuda.

-Más actriz que dramaturga…

Sin duda. Actuar es lo que más me gusta.

-¿Te sientes cómoda actuando y escribiendo para público infantil?

Siempre digo que es el público más sincero que existe, con los niños no hay medias tintas, si les gusta lo que ven lo demuestran abiertamente y si no también. Yo me divierto mucho escribiendo para ellos porque los textos infantiles me permiten fantasear y dar rienda suelta a la imaginación, en cuanto a la interpretación, me obliga a estar muy concentrada porque como te decía el feedback es inmediato.

-¿Cómo surge La Tejedora de Sueños?

Las tres personas que formamos la compañía, Gemma De Luis, Nacho Ortega y yo, trabajamos juntos en un proyecto hace unos años. Se trataba del Taller de fin de carrera de Gemma que por aquel entonces finalizaba sus estudios de dirección escénica en la ESAD. Ella nos dirigió en “Locos de amor” y la conexión entre los tres fue muy buena. A partir de ahí empezamos a hablar de crear una compañía profesional juntos y ya ves, diez años después seguimos trabajando.

-¿Es difícil hacerse un hueco en Asturias?

No es una profesión fácil ni aquí ni en ningún sitio. Dependemos en gran parte de decisiones políticas y por desgracia los recortes suelen empezar por todo lo que tiene que ver con cultura. Pero nosotros tampoco podemos quejarnos, llevamos años trabajando y se puede decir que un “nombrecito” ya lo tenemos.

-¿Cómo es el público asturiano?

Yo tengo la sensación de que se ha ido ganando espectadores. En Asturias hay un número considerable de compañías profesionales y cada una de ellas tiene un sello y una forma de trabajar determinada, algunas se centran en la comedia, otras tienen un repertorio de obras más clásicas, otras hacen espectáculos de danza. Eso permite que el público se vaya educando en diferentes disciplinas y que desarrollen preferencias por unos estilos o por otros. Es muy importante la labor que se hace en los colegios con iniciativas como la “axenda didáctica escolar” porque ahí, en los niños y adolescentes está el público del futuro.

-La bajada del IVA cultural, ¿Dará un poco de oxígeno a las producciones teatrales?

Rotundamente sí. Aunque solo sea por la bajada de los precios en taquilla. A veces para una familia de cuatro o cinco miembros ir al teatro es un lujo y esa palabra no debería asociarse nunca a actividades culturales.

-¿Cuáles son tus proyectos inmediatos?

Lo más inmediato es el estreno de un espectáculo titulado “A tientas con Marta”. Es un espectáculo basado en la vida de Marta Portal, una escritora asturiana que ganó el premio Planeta en 1966. Nació y vivió en Nava y es justo allí, en la Casa de cultura que lleva su nombre, donde estrenaremos el espectáculo el próximo 29 de abril. La dirección corre a cargo de Gemma de Luis y en el escenario estaré sola por primera vez en mi vida ya que se trata de un monólogo, así que habrá mucho vértigo pero también muchas ganas.