Padres de alumnos de la Escuela de música de Llanera exigen una reunión con el Alcalde para  hablar sobre 'los recortes y la mala gestión' del centro'

Un grupo de padres y madres de alumnos de la Escuela municipal de Música de Llanera presentaron ayer en el registro del Ayuntamiento la solicitud para mantener una reunión con el alcalde, Gerardo Sanz después de mostrar su desacuerdo por lo que considera una política “de recortes y mala gestión” del centro. La solicitud ha sido acompañada por varias firmas.

Además, esta semana inician una ronda de contactos con los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento para plantear la problemática a la que se enfrentan.

El grupo de padres y madres aseguran que en la reunión de principios de curso se les informó que uno de los profesores de piano ya no impartiría clase a 16 de sus alumnos y  que la formación de éstos correría a cargo de otra profesora.  

Las familias mantienen que mostraron su desacuerdo al concejal de Cultura, Alfredo Rodríguez y le pidieron que reconsiderara su decisión.

El lunes, día 11 de septiembre mantuvieron una reunión con el concejal socialista que “mantuvo su postura y no nos planteó ninguna alternativa posible que hiciera ver alguna voluntad negociadora por su parte”, afirman.

Además, aseguran que uno de los argumentos que presentó el concejal es que los alumnos debían ser recolocados con otra profesora para completar su jornada laboral. El edil, según la versión de las familias, les explicó que estos  estudiantes ya habían sido alumnos de esta profesora. Se trata de una afirmación que las familias rechazan “ya que los niños nunca fueron alumnos de piano de otra profesora”.

Durante la citada reunión el concejal “mantuvo una sonrisa en la cara y una expresión impávida hasta que los padres nos cansamos de ser ninguneados y despreciados con su actitud”, indican indignados los padres y madres afectados a través de un comunicado.

Las familias aseguran que el profesor afectado trabajará 17 horas semanales en lugar de las 25 horas que tenía hasta ahora.  

“El pensamiento del concejal se basa estrictamente en términos económicos y de ahorro, viendo en un gasto no necesario el mantenimiento de una escuela de calidad que según él no es obligación de este ayuntamiento”, aseguran los padres.

Las familias han querido poner de manifiesto las dificultades “con que nos estamos encontrando para conciliar la vida familiar con unos horarios impuestos sin preocuparse lo más mínimo de las necesidades de los niños”.