IU aboga por una III República 'como forma de gobierno socialmente más justa, racional y democrática'

 

Izquierda Unida (IU) de Llanera homenajeó ayer a las víctimas del franquismo y reivindicó el valor de la República en un acto que tuvo lugar en el cementerio de Cayés. Fue un homenaje, que IU organiza cada año, frente a un panteón que, en 1980, fue adquirido en la localidad por catorce personas para trasladar los restos de sus familiares, que se hallaban en la fosa común de los Peñones, en Lugones.

El profesor y responsable de política cultural de IU Llanera, Benigno Delmiro Coto ofreció una emotiva lección de historia sobre la II República y la época franquista. Además hubo una ofrenda floral con la música de un dueto de cuerda.

Delmiro Coto recordó que muerto el dictador, “quienes dominaban los resortes del poder bautizaron al proceso político que vino a continuación como “Transición a la democracia” y no como “recuperación” de la misma”. “De ese modo, pretendieron borrar de un plumazo la existencia del periodo democrático anterior, el de la II República Española que fue abatida a cañonazos por el golpe militar seguido de una cruenta guerra civil y de una brutal represión que duró hasta poco antes de la muerte del dictador”, explicó el profesor.

Benigno Delmiro Coto remarcó el 14 de abril de 1931 como “una fecha fundacional para nuestra historia democrática y para celebrar el surgimiento de un Estado moderno, laico, inclusivo, orientado a producir los cambios estructurales que necesitaba un país mayoritariamente rural y que, a la sazón, estaba muy atrasado”.

“Devolvamos a la II República el lugar de honor que le corresponde en la Historia de España, en dignidad, legalidad, conocimiento y soluciones de los problemas a los que tuvo que enfrentarse”, reclamó el profesor quien abogó por una Tercera República “como forma de gobierno histórica, política y socialmente más justa, racional y democrática, con un contenido participativo y un respeto por sus leyes superior a los que hoy tenemos”.

Con el acto de ayer se pretende honrar el recuerdo de tantos hombres y mujeres “que derrocharon a raudales generosidad y coraje, y que sufrieron la represión fascista hasta límites inimaginables, que resistieron sus embates en el monte o en los pueblos, y no olvidar a los que cayeron batiéndose como los últimos soldados antifascistas españoles en defensa de la Segunda República”.